Reseña: Buscando Justicia

Reseña: Buscando Justicia

Una demostración de la calidad de Michael B Jordan y Jamie Foxx que cargan el peso emotivo de una cinta incómoda y reflexiva sobre la pena de muerte.

Título original: Just Mercy

Director: Destin Daniel Cretton

Protagonistas: Michael B. Jordan, Jamie Foxx, Brie Larson

Género: Drama

Duración: 137 minutos

Estreno: 20 de febrero del 2020

Dirigida por Daniel Cretton, quien estuvo detrás de cámara en “Short term 12” y “El castillo de cristal” de donde surge su simbiosis con Brie Larson, el hawaiana también es guionista de una cinta que pone sobre la mesa argumentos polémicos, y quizás cuestionables, pero con la potencia, emotividad y empatía que generan Michael B. Jordan y Jamie Foxx para humanizar un tema con tantas aristas como lo es la pena de muerte.

La historia sobre el abogado Bryan Stevenson y su batalla por la justicia. Después de licenciarse en Harvard, Bryan pudo haber optado a puestos muy bien remunerados. En cambio, se mudó a Alabama para defender a negros encarcelados injustamente. Bryan se ve envuelto en un laberinto de maniobras legales y políticas y un racismo preponderante mientras lucha por la justicia y los derechos civiles.

A pesar de tratar con un tema tan potente y en boga, “Buscando Justicia” basa su invitación a la reflexión no tanto basado en datos crudos sino en interpretación sólidas que nos hacen mirar a cada acusado como un humano más con defectos y limitaciones pero con derechos, y nos cuestiona a nosotros mismos sobre las capacidades de nuestros sistemas judiciales para tener en sus manos el control de una decisión tan compleja como el de acabar con una vida.

Brie Larson nos reafirma su habilidades actorales más alejadas del glamour de Marvel y cercanas a su crudeza en “La habitación“, pero son Jordan y Foxx los que contrastan a un abogado que trata de mantener la serenidad en un mundo violento e injusto que no quiere estar en su mira, y un condenado a muerte que ha perdido la esperanza en el sistema y se manifiesta molesto, inconforme y colérico.

Y si bien la cinta es propensa a crear momentos dramáticos que lucen forzados en favor de aumentar la intensidad en algunas de sus escenas, también es cierto no se vuelca por completo a pintar a sus condenados en seres inocentes. Les dota ciertas debilidades, incluso los acepta culpables a algunos de ellos, pero se enfoca en mostrarnos también el peligro que el poder de cobrar la vida como castigo implica en una sociedad con sistemas corruptos.

Incluso en los puntos que no es fuerte la cinta, se convierte en un thriller que nos mantiene atentos y cuestionándonos, que nos hace salir a querer conocer a los personajes de carne y hueso que inspiraron la película, que nos hace pasar de la ira al alivio y frustración en solo dos horas. Una cinta que nos transmite verdaderas sensaciones y un mensaje.