Reseña: El hombre invisible

Reseña: El hombre invisible

Modernización del clásico que combina a la perfección el terror, la ciencia ficción y una Elisabeth Moss que continua ensalzando los personajes femeninos en tiempos necesarios.

Título original: The invisible man

Director: Leigh Whannell

Protagonistas: Elizabeth Moss, Oliver Jackson-Cohen, Aldis Hodge

Género: Terror, misterio, ciencia ficción

Duración: 124 mins

Estreno: 28 de febrero del 2020

A más de un siglo de la novela de H. G. Wells, “El hombre invisible”, su mensaje central de una caída en la moral y el acoso derivado de la perdida de humanidad del personaje, resuenan fuerte en un contexto actual que es aprovechado de manera perfecta por un film que combina el suspenso, thriller, terror y ciencia ficción para mostrarnos más que al monstruo, sus efectos, con una Elisabeth Moss brillante que continua poniendo en alto personajes femeninos agobiados pero poderosos.

Cecilia (Elisabeth Moss) es una mujer atrapada en una tóxica relación con Adrian Griffin (Oliver Jackson-Cohen), un rico y brillante científico, que también resulta ser un sociópata manipulador. Cuando este se quita la vida, deja a Cecilia una jugosa parte de su gran fortuna. El único requisito para recibir esta herencia es que ella no sea declarada como incapacitada mental. A medida que una serie de coincidencias se vuelven letales, y amenacen su vida y la de sus seres queridos, la cordura de Cecilia comenzará a desmoronarse. Empezará a sospechar que la muerte de su ex fue un engaño, mientras tratará desesperadamente de demostrar que está siendo atormentada por alguien que nadie puede ver.

Ni bien arrancada la cinta, su director Whannell deja entrever su experiencia como escritor, actor y director de franquicias como “Saw” y “La noche del demonio” y nos ofrece unos primeros minutos llenos de tensión, mostrándonos lo que será una parte esencial durante las siguientes horas: un verdadero miedo a lo desconocido.

Es justamente lo desconocido la clave para unir el terror y la ciencia ficción, dos de los grandes actores de la cinta, porque mientras con uno se intenta dar respuestas, con el otro las dudas y la confusión solo se acrecientan incluso ante un público que espera de antemano, y con justa razón, una historia más lineal centrada en, precisamente, el hombre invisible. Pero no, “El hombre invisible” es una mesa donde se sirven incertidumbres en la cabeza de la protagonistas que por momentos nos recuerda el mundo irreal en la mente del “Joker” de Phoenix, y en otros nos hace sumergirnos en la impotencia de ver lo mismo que Moss, sin que nadie nos crea.

Elisabeth Moss comprueba una calidad histriónica que realmente poco tiene ya que probar y retoma la lucha feminista como en su aclamada “The Handsmaids Tale” interpretando a una mujer bajo el yugo de una entidad que los demás no pueden ver ni quieren entender. Ignorada, impotente y hasta dudando de si misma, pero con la fuerza suficiente para tener esperanza, para intentar cambiar su situación. Más actual, imposible.

El Hombre Invisible” es la creación de un horror psicológico con grandes escenas paranormales que bien podrían haber sido parte de “El Conjuro” y a su vez toma elementos de ficción moderna que podrían incluso formar parte de “Black Mirror” con toques de demencia que, como mencioné, podrían también ser tomados como un “Joker” en cierto sentido. Más que un remake o una reinvención es una actualización de elementos atemporales en la nueva época donde el principal mensaje no es contar el cómo o el quién hizo algo, sino el qué provoca sus acciones.