Reseña: Gretel y Hansel

Reseña: Gretel y Hansel

Reinvención de terror del cuento clásico cuya excelsa fotografía no consigue soportar la carga de un exceso de simbolismo agotador y no siempre justificado

Director: Osgood Perkins

Protagonistas: Sophia Lillis, Alice Krige, Jessica De Gouw

Género: Fantasía, horror

País: Irlanda/Canadá/EU

Duración: 87 min

Estreno: 31 de enero del 2020

En una reinvención del clásico cuento de los hermanos Grimm que altera hasta mismo título, la fotografía de Galo Olivares logra replicar la belleza de su trabajo en “Roma“, pero ni aun sus imágenes logran soportar un guion que en su búsqueda de crear un ambiente onírico deja de lado la lógica y exacerba al espectador con un vendaval de simbolismos pomposos no siempre justificados y que incluso podrían sentirse carentes de significado.

A principios del siglo XIV en Baviera, Gretel y Hansel viven en la miseria desde que su padre falleció. Por la falta de recursos su padrastro se embarca con ellos en una huída por el bosque donde un cazador les indica el camino seguro. Así, los hermanos encontrarán la cabaña de Holda, una simpática mujer. Todo va bien y la comida abunda, pero algo les huele mal. Gretel y Hansel se vana enfrentar a sus peores miedos.

Sophia Lillis vuelve al género de terror que parece dominar para este momento y realmente se puede sentir que su paso por la franquicia de “It” y su protagonismo en “Nancy Drew and the Hidden Staircase” le han ganado confianza para afianzarse a interpretaciones convincentes y empatía con su público, algo que contrasta con su coprotagonista Samuel Leakey, quien, ayudado por un personaje acartonado, luce fuera de lugar y poco natural.

A estos se le suma una siniestra y bien manejada actuación de parte de Alice Krige, quien le da al personaje de la bruja un ambiente lúgubre y misterioso con apenas unos cuantos gestos. Consigue perturbar mediante una pasividad que esconde poder y gran confianza de ser consciente de su poder y no tener que hacer alarde de él.

Y esa pasividad es la que Oz Perkins intenta tener como hilo conductor en su cinta. Una que alejada de los jumpscares invita a su público a adentrarse en una pesadilla… pero su intento luce tan real que parece olvidar que nuestras pesadillas se potencían con nuestra desconexión de la lógica cuando dormimos, no cuando estamos en una sala de cine.

Perkins retrata el guion de Rob Hayes en algo que nos recuerda bastante al festín de simbolismos en “The Witch“, que ya en primera instancia no funciona para todos, pero parece pecar de crear símbolos y referencias que no solo terminan siendo difíciles de entender, sino que muchas veces se sienten forzadas o sin realmente una explicación, ripios cinematográficos, si se me permite la ironía.

Claro está que quien disfrute de desconectarse de la realidad y entregarse de lleno a una experiencia envolvente puede encontrar en “Gretel y Hansel” un sitio en el cual sentirse aterrado del aturdimiento, la falta de respuestas y la impotencia, pero ante una mirada más concienzuda esta nueva adaptación de Hansel y Gretel resulta una historia soberbia que se queda corta a la ambientación que propone, un viaje que toma un camino sinuoso sin justificación.